TORTURAREN AURKAKO TALDEA - T.A.T.


      METODOS DE TORTURA
      POR CUERPO POLICIAL


      POLICÍA NACIONAL


      Este cuerpo policial ha utilizado durante el año 2000 los métodos más salvajes, haciendo uso intensivo de la tortura más brutal. Los métodos más utilizados por la Policía Nacional son los golpes generalizados, sobre todo en la cabeza, oídos y testículos, palizas, amenazas de muerte y de aplicación de métodos de tortura más contundentes (bañera, electrodos, violaciones...), simulacros de ejecución (ruleta rusa, colgar al detenido por la ventana bajo amenazas de ser precipitado al vacío, abrir la puerta del furgón amenazando con ser arrojado a toda velocidad,...), la asfixia por la bolsa,... Desde el primer momento de la detención comienzan los golpes y las amenazas, utilizando sesiones de tortura sólo con golpes y otros métodos, sin interés particular en el interrogatorio en sí mismo, para conseguir el efecto de que todas las demás sesiones serán así. Así pues, la Policía Nacional es la que deja constancia de mayor brutalidad y salvajismo en el trato con las y los detenidos.

      Analizando los casos según centros de detención, se podría clasificar de la siguiente manera.

      Comisaría de Iruñea

      Nada mas llevarles a la comisaría les introducen en una habitación donde les colocan de pie contra la pared. En ese momento comienzan los golpes en la cabeza, con la mano o con listines telefónicos, con la cabeza contra la pared, contra el suelo, patadas. A uno de los detenidos le golpean en la columna vertebral con un objeto metálico, produciéndole estos golpes cuatro heridas de gran tamaño en la espalda. También le introducen una especie de destornillador en el oído hasta que le dan punzadas y le comienza a sangrar. Son habituales las amenazas con la práctica de diferentes métodos de tortura, sobre la familia, la novia...

      A uno de los detenidos le escupen en más de una ocasión, llegando uno de los policías a escupirle una flema y hacer que se la trague.

      En esta comisaría se ha dado en dos ocasiones la aplicación de la bolsa con dos detenidos. En alguna ocasión se ha hecho el amago de sacar la pistola a uno de los detenidos mientras que a otro se la colocan en la cabeza. A uno le han colocado una navaja en la nariz apretándola hacia arriba, entre continuas amenazas. En uno de los casos el detenido es atado por los pies, el pecho y las manos a una silla, le bajan los pantalones y los calzoncillos y colocándole algo en los testículos le dicen que le van a aplicar los electrodos. El no puede ver qué es lo que le colocan porque tiene los ojos vendados.

      Comisaría de Amara

      Los interrogatorios comienzan nada más ser conducidos a la comisaría, aunque los golpes y las amenazas han comenzado en el traslado.

      Les obligan a colocarse de pie contra una esquina de la habitación y comienzan los golpes en la cabeza, con la cabeza contra la pared... en otras ocasiones les dejan sentarse, pero les colocan la cabeza a poca distancia de la mesa y les dan golpes contra ella. En algunos casos les obligan a permanecer durante horas de pie contra la pared, o de cuclillas, o de pie con las rodillas un poco flexionadas. A uno de los detenidos le obligan a realizar flexiones mientras le colocan un pie en los testículos y un bolígrafo en el ano, mientras uno de los policías le humilla constantemente por este hecho.

      También son continuas las amenazas referentes a la familia, novia, amigos y la aplicación de diferentes métodos de tortura. A uno de ellos le amenazan con la bañera y oye como corre el grifo del baño que estaba al lado.

      Jefatura Superior de la Policía de Zaragoza

      Las amenazas comienzan en el mismo momento de la detención, aunque después de que les identifican comienzan los malos tratos físicos.

      Comienzan los golpes en la cabeza, testículos... y las amenazas con la familia, con la novia, con el viaje a Madrid y lo que les esperaría una vez allí.

      Incluso son amenazados con que van a hacerlos desaparecer.

      Se utilizan métodos para hacer perder el sentido de la orientación. No permiten que se mire a ningún policía en ningún momento y obligan a mantener la cabeza agachada constantemente.

      En los interrogatorios les obligan a permanecer de pie contra la pared y con las manos a la espalda y también en posturas extenuantes: de pie contra la pared, de pie con los brazos en cruz, en cuclillas, en cuclillas con los brazos en cruz, de pie con una pierna levantada con los brazos en cruz... Cada vez que se caen al suelo por el cansancio les levantaban a golpes. Así hasta la extenuación. Los interrogatorios duran horas.

      Persisten las amenazas y los golpes durante el traslado a Madrid, y no permiten el dormir en ningún momento.

      Cuartel de Betoño (Gasteiz)

      En este cuartel se ceban especialmente con golpes generalizados (cabeza, estómago, espalda, hígado, testículos...), aunque también son habituales las amenazas contra la familia, la novia, humillaciones, vejaciones e insultos. En un caso concreto, en un amago de violación, el detenido siente como le pasan por el ano un objeto duro y frío, que no puede identificar por estar encapuchado con una bolsa.

      Jefatura Superior de la Policía de Sevilla

      Los golpes comienzan nada mas llegar a comisaría. En este primer momento los policías no pretenden obtener respuestas, sino atemorizar a los detenidos, porque los golpes son continuos sin prestar atención al interrogatorio.

      Los golpes son por todo el cuerpo, en la cabeza, en los testículos... incluso en el brazo herido de uno de los detenidos. En uno de los casos una de las víctimas de los malos tratos se queda tirada en el suelo en estado de semi-consciencia, los policías se van y cuando vuelven todavía continua en el suelo. A uno de los detenidos que ha sido golpeado en el suelo pretenden aplastarle los testículos con la pata de una mesa pero no lo consiguen porque ésta pesa demasiado.

      Realizan el juego del policía bueno y el policía malo. Les hacen desnudarse entre continuos golpes y pellizcos sobre todo en la clavícula, y agarrándole por los testículos comienzan a apretar fuertemente y poco a poco, lo que produce un dolor muy intenso.

      También se suceden las amenazas con la familia, con diferentes métodos de tortura, y las vejaciones sexuales verbales.

      Comisaría de Indautxu

      Los golpes comienzan en el traslado, los cuales prosiguen una vez en comisaría. Les meten en una habitación y les tiran al suelo, donde les golpean por todo el cuerpo, en la cabeza, en los testículos... a dos de los detenidos les tumban en una mesa con la mitad del cuerpo colgando y mientras unos de los policías les golpean en los testículos, otros les tiran del pelo.

      Uno de los detenidos dice que durante la primera noche casi no le preguntan nada, solo le golpean en la cabeza, cara, estómago, testículos... En otra ocasión le obligan a colocarse de rodillas y le dicen que van a jugar "a la ruleta rusa", y de esta forma hacen girar la ruleta de la pistola y cuando para se la colocan en la sien y disparan.

      Esta operación se repite bastantes veces. Son continuas las amenazas con la familia, las novias, los amigos y la aplicación de diferentes métodos de tortura.

      A una de las detenidas le empiezan a gritar que van a pasar al segundo nivel y que no lo va a aguantar y que lo mejor que puede hacer es tirarse por la ventana, mientras le abren ésta y le dicen que no es la primera que lo va a hacer y que a ellos no les va a pasar nada. A otro de los detenidos le abren la ventana y le cuelgan medio cuerpo por ella. Le tienen en esta postura unos minutos.

      Dirección General de Seguridad, Madrid

      Comienzan los golpes, las humillaciones y las vejaciones sexuales nada mas llevarles allí. Obligan a los detenidos a permanecer durante horas enteras de pie contra la pared y en diferentes posiciones para lograr el agotamiento físico: de pie con los brazos en cruz, de pie y con una pierna levantada, con los brazos en cruz, de cuclillas con los brazos en cruz, de cuclillas y caminar en esta posición... A veces en una habitación donde hay unos focos de luz muy potentes que producen mucho calor. Para conseguir mas su propósito de la extenuación, en ocasiones no les dejan dormir a los y las detenidos/ as haciendo mucho ruido o irrumpiendo en los calabozos despertándoles.

      En otros casos son tan seguidos los interrogatorios que no les dejan tiempo para descansar entre uno y otro.

      En mas de una ocasión les obligan a desnudarse y estando así prosiguen con la obligación de permanecer en diferentes posturas. A uno de los detenidos le obligan a tumbarse en el suelo después de que uno de los policías ha escupido. Estando desnudos les aprietan los testículos, y en ocasiones les aprietan en un punto que se encuentra entre el ano y los testículos, lo que produce un dolor muy intenso.

      También son constantes las amenazas y los gritos. A una de las detenidas le amenazan con violarle, y se lo repiten tan insistentemente que al final cree que lo van a hacer.

      Los calabozos están divididos en dos partes, nada mas entrar en ellos hay un baño con un lavabo, donde la mayoría de los y las detenidas aprovechaban para beber agua, después hay una puerta de barrotes que permanecía abierta en todo momento (excepto en el caso de un detenido, al que tras obligarle a permanecer de pie durante horas bajo unos focos potentes sin darle nada para beber, cuando le llevaron al calabozo cerraron esta puerta durante toda la noche).

      Métodos de tortura por cuerpo policial: Ertzaintza

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